Bajo la consigna de no transitar los momentos críticos en aislamiento, la Plaza Pringles se transformó en un punto de encuentro donde el abrazo y la cercanía fueron los protagonistas. En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, las intervenciones en el corazón de la capital puntana buscaron transmitir que nadie debe atravesar sus angustias sin acompañamiento.

Desde las 10 de la mañana, el Servicio de Prevención y Asistencia al Suicidio del Hospital de Salud Mental, junto a la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), el Rotary Club, la Fundación Universidad Popular y diversos organismos gubernamentales, coordinaron stands informativos y dinámicas de escucha con un llamado directo: “quedate”. Magdalena Pfister, directora del Hospital de Salud Mental, subrayó que estas acciones son una apuesta por la vida y el acompañamiento frente al dolor.

















