Este sábado en Concarán el gobernador Claudio Poggi entregó 21 viviendas a familias beneficiarias del programa habitacional “Tenemos Futuro”. Los vecinos accedieron mediante un sorteo público, completaron los requisitos requeridos por ley y obtuvieron sus nuevos hogares.
Una de las unidades habitacionales fue realizada a través de de autoconstrucción asistida, una modalidad dentro del programa, en la que la construcción se realiza en un terreno del beneficiario.
El acto se realizó en una carpa instalada en el ingreso al flamante barrio para proteger al público de la incesante nevada. En su discurso, el gobernador valoró el trabajo conjunto entre el Gobierno de la Provincia, el Municipio, las instituciones y los vecinos de la localidad para concretar la entrega de las viviendas. “Estamos trabajando todos juntos, en armonía. Esa es la forma que hemos elegido de gobernar y las cosas salen mejor”, aseguró.
Poggi recordó que los beneficiarios fueron sorteados pero esto no implicó una adjudicación inmediata, ya que el Gobierno verificó el cumplimiento de los requisitos establecidos por ley. Estos incluyen que el grupo familiar tenga al menos 10 años de residencia en la provincia y el otro que no cuente con propiedad registrada “Esto es facilitar el acceso a la casa a las familias que no tienen”, remarcó. Además de las verificaciones, las familias debieron completar documentación y así obtuvieron sus viviendas.
El jefe del Ejecutivo recordó que hace unos meses se había comprometido a volver a la localidad y que la entrega se realizó a pesar de las condiciones climáticas. “Dijimos que íbamos a volver, aunque nevara, con la llave de la casa para que hoy mismo se puedan mudar”, afirmó.
Otro punto positivo de la política que subrayó fue el movimiento económico que generó la obra. El gobierno informó que realizó las casas a través de la Municipalidad, en vez de contratar a una constructora externa y se priorizó así la mano de obras y recursos de la localidad. “Los trabajadores, el 100%, son de acá. Los materiales y todo lo demás son de la zona, y el dinero que cobran los trabajadores queda y se consume en el pueblo”, enumeró. Calculan que unas 70 familias de Concarán se beneficiaron de la construcción.














