Pérdida del disfrute, conductas autodestructivas o descuido personal, cambios de humor y problemas de sueño son algunas de las señales que pueden advertir un cuadro de malestar emocional cada vez más profundo que se gesta en un amigo, familiar, compañero de trabajo o incluso en uno mismo.
Cómo reconocer esas señales y dónde pedir ayuda en San Luis. En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la provincia desplegará distintas actividades con un objetivo central: visibilizar y combatir una de las sensaciones que más atraviesa estas crisis, la soledad.
“Hay gente que puede estar expuesta a los mismos problemas y estar bien, a otra persona puede generarle depresión y a una tercera, ideas suicidas. Lo más evidente es fantasear con ideas de muerte, las autolesiones, manifestar el deseo de quitarse la vida pero también hay señales un poco más discretas, como el descuido personal: no ir al médico, cruzar la calle sin mirar, dejar de comer. Se conoce como suicidio pasivo, no valorar la propia vida, y está bastante oculto”, explicó a El Chorrillero el psicólogo de San Luis, Andrés Powell.
Según un informe del ministerio de Salud de la Nación, entre 2017 y 2025, la tasa de suicidios en el país creció de 8,2 a 11,8 cada 100 mil habitantes. Además, es la principal causa de muerte entre jóvenes de 15 a 34 años.
La coordinadora del Área de Prevención del Suicidio, Elena Valerio, detalló que en San Luis aumentaron las consultas. En jóvenes y adolescentes identificó factores de riesgo como el uso de redes sociales, la pérdida del contacto intrapersonal, las adicciones y consumos problemáticos. Mientras que Powell detalló que en el consultorio algunos de los motivos son el bullying, conflictos en el hogar, la automedicación y el asesoramiento a través de las herramientas de inteligencia artificial.
“Esto habla de una sociedad que está sufriendo. La soledad y la falta de vínculos reales pueden hacer que una persona se sienta peor. En las redes sociales, sobre todo entre los jóvenes, se muestran imágenes y situaciones idealizadas que no siempre coinciden con la realidad. Esa exposición puede generar la sensación de que la propia vida está mal frente a un modelo que, en realidad, tampoco existe. Por eso es tan importante sostener el intercambio con personas”, destacó Valerio.
Autoevaluación y cómo detectar en otros ideaciones suicidas
No todas las personas que atraviesan una depresión tienen ideación suicida y viceversa. Sin embargo, existen cambios de conducta y expresiones que pueden funcionar como señales de alerta y que familiares, amigos o compañeros no deberían pasar por alto.
Powell indicó que entre los indicadores más evidentes aparecen las fantasías recurrentes vinculadas con la muerte, las autolesiones y la manifestación explícita del deseo de morir. Pero también hay conductas menos directas.
“Hay cuestiones quizás un poco más discretas, como el descuido personal y de la propia vida: no ir al médico cuando corresponde, cruzar la calle sin mirar o dejar de comer”, señaló.
La coordinadora del Servicio de Prevención y Asistencia al Suicidio puso el foco en los cambios repentinos de comportamiento. Un aumento del consumo de alcohol, cigarrillos u otras sustancias, el aislamiento o, por el contrario, una modificación brusca de las rutinas pueden ser indicadores.














