Personal de la Dirección Nacional de Migraciones llevó adelante este jueves una serie de operativos en Villa Mercedes, contando con el apoyo de inspectores provenientes de Mendoza y de la oficina central, además de la colaboración del área de Asuntos Migratorios de la Policía Federal Argentina. Estos despliegues se efectuaron de forma simultánea tanto en comercios de la mencionada ciudad como en otros puntos del territorio provincial.
Pablo Mascareño, al frente de la delegación local de Migraciones, confirmó ante El Chorrillero que se hallaron ciudadanos extranjeros con su estatus migratorio fuera de regla. A raíz de esto, se labraron las actas pertinentes y se iniciaron expedientes administrativos bajo la normativa migratoria vigente. La ley contempla multas que alcanzan los 50 salarios mínimos, vitales y móviles por cada trabajador en situación de irregularidad, cifra que se traduce en aproximadamente 20 millones de pesos por individuo.
El funcionario subrayó que el propósito de estas medidas es fomentar la regularización de los extranjeros y evitar que su vulnerabilidad sea aprovechada para evadir costos laborales. A su vez, advirtió que estas irregularidades pueden ocultar escenarios de trata de personas o explotación.
Las supervisiones no se limitaron a comercios específicos, sino que abarcaron establecimientos de variados sectores, cumpliendo con un cronograma de fiscalizaciones periódicas en la provincia.















