Las fuerzas gubernamentales de Yemen, que tienen el apoyo de Arabia Saudita, atacaron este sábado diversas posiciones de los hutíes sobre el puerto de Moca, en el mar Rojo, lo que derivó en un bombardeo sobre el sur saudí como represalia.
La tensión en la región aumentó luego de que los hutíes, quienes ya controlaban Saná -la capital del país- también tomaran el control de Moca y otros puntos de la costa, incluido el estrecho de Bab el Mandeb, otro punto estratégico. Precisamente, el control de esa franja costera permite a los rebeldes reforzar su presencia en una de las principales rutas comerciales entre Asia y Europa.














