La detención de Juan Carlos Insúa el 18 de junio de 2024 en el acceso de La Punilla fue el disparador de un expediente judicial que ya cuenta con una treintena de imputados. El dirigente gremial, asociado al kirchnerismo, está señalado por coordinar el transporte de cocaína desde Buenos Aires —su lugar de origen— hacia territorio puntano a través de la ruta nacional 7. Su actividad ilícita se centraba en la comercialización en Merlo y el Valle del Conlara, aunque su foco principal estaba en Villa Mercedes, donde operaba en sociedad con Diego “El Gaucho” Funes. Ambos individuos se encuentran tras las rejas por liderar sus respectivas organizaciones delictivas.
A través de diversos operativos llevados adelante por la Justicia Federal de Villa Mercedes, bajo el marco del sistema procesal anterior, se efectuaron múltiples aprehensiones y se confiscaron numerosos objetos y valores.
Durante este año, Noemí Cnochaert, esposa de Insúa, presentó ante el magistrado Juan Carlos Nacul una solicitud para recuperar un automóvil Nissan Kicks 1.6, una notebook ASUS, un iPhone 16 Pro Max y diversas sumas de dinero (22.200 pesos, 320 euros y 265 dólares). Ante la negativa inicial del juez, la defensa elevó un recurso de apelación a la Cámara Federal de Mendoza, la cual terminó respaldando la postura del magistrado. Los elementos permanecen en manos de la Justicia desde el 21 de mayo de 2025.
Las investigaciones indican que la mujer habría participado en la estructura criminal encabezada por su pareja, la cual se dedicaba a la comercialización de estupefacientes. El modus operandi consistía en la adquisición de la droga a proveedores peruanos en Buenos Aires y su posterior traslado terrestre hacia San Luis.

El gremialista kirchnerista Juan Carlos Insúa se encuentra recluido en el penal provincial de San Luis.
En San Luis, Insúa gestionaba dos frentes de venta: una red de venta al por menor en Villa de Merlo, junto a Héctor Raúl Ramayo, y el abastecimiento mayorista a la banda de Diego “El Gaucho” Funes en Villa Mercedes, a quien proveía entre 5 y 6 kilos semanales.
















