La fotografía de monseñor Gabriel Barba junto a León XIV circuló rápidamente por los medios y plataformas digitales de San Luis. El obispo portaba una representación del Santo Cristo de la Quebrada, pero detrás de esa imagen existió un diálogo de aproximadamente 20 minutos en la Biblioteca Privada del Palacio Apostólico. Esta reunión, solicitada por el propio Barba hace algunos meses, tuvo como fin presentarle al pontífice la realidad que atraviesa la comunidad puntana.
El obispo relató que decidió gestionar el encuentro en mayo, tras la finalización de las festividades patronales en Villa de la Quebrada y Renca. La solicitud se tramitó mediante la Nunciatura Apostólica y, poco tiempo después, se confirmó que el Papa lo recibiría el jueves 3 de septiembre.
Si bien al principio consideró que la espera sería prolongada, el anuncio del viaje de León XIV a la Argentina le otorgó una nueva dimensión al encuentro. Barba explicó que su intención era ofrecerle al Papa una perspectiva directa de San Luis, complementaria a la tradicional presentación que realizan los obispos cada década durante la visita ad limina.
A pesar de la incertidumbre inicial, dado que no conocía personalmente al pontífice, Barba se sorprendió gratamente por la extensión y la calidez del intercambio, el cual concluyó por decisión del propio obispo al sentir que había cumplido con su propósito, aunque el Papa insistió en continuar la charla.

El encuentro de monseñor Gabriel Barba con León XIV.















