La actual conducción de Deportivo Español, liderada por María Sol Méndez, formalizó una denuncia penal contra Ricardo Caruso Lombardi por los delitos de estafa, usurpación, asociación ilícita y administración fraudulenta.
Una investigación interna detectó que el exdirector técnico y exmanager se adjudicó de manera irregular el manejo y explotación de dos canchas de césped artificial hasta el año 2036. Esta maniobra se ejecutó mediante la intervención de Uriel Videtta y la empresa Zoe Capital, entidad perteneciente a Leonardo Cositorto, conocida por el esquema de estafas piramidales de Generación Zoe.
El contrato, tildado de abusivo y concretado durante el mandato de Diego Elías, omitió los pasos obligatorios ante la Asamblea y la Comisión Directiva. El convenio establecía un canon anual de apenas un millón de pesos a cambio de una hora diaria de uso, monto que la entidad deportiva nunca recibió.














