La bancada del Frente Justicialista, que responde al liderazgo de Alberto Rodríguez Saá, evitó el desafuero de Joaquín Beltrán en la Legislatura. El diputado está señalado por su participación en un esquema de corrupción que tiene como figura central a Anabela Lucero, su pareja y ex legisladora, quien es acusada de haber cometido diversos actos ilícitos.
El pedido formal provino de los fiscales de Instrucción Marcelo Palacios y José Alberto Olguín, encargados de la causa. En un documento de 66 carillas, los magistrados detallaron las pruebas recolectadas, los episodios delictivos imputados al legislador y las diversas instancias de la acusación.
La iniciativa, que contaba con dictamen mayoritario y planteaba también la suspensión del legislador si el magistrado de la causa así lo requería, fue respaldada por el bloque Ahora San Luis y sus socios políticos. El conteo final de votos registró 28 voluntades positivas y nueve negativas.
Durante la sesión de este miércoles, el tratamiento del proyecto se vio afectado por las inasistencias de Fernando Larroudé, Carlos Dacuña, Walter Aguilar, Carlos González Dalessandro, Florencia Palacios y Enzo Mirábile.
Este expediente judicial comenzó en los tribunales de Villa Mercedes a raíz de una presentación realizada por la gestión actual. Los nuevos responsables de la Casa de la Música y el Complejo Molino Fénix expusieron un presunto desmantelamiento administrativo. Si bien inicialmente la denuncia abarcaba nueve hechos, el 24 de agosto los cargos fueron extendidos bajo las figuras de asociación ilícita, destrucción de pruebas y administración fraudulenta.
La Fiscalía sostiene que Beltrán formaba parte de una estructura delictiva organizada junto a Anabela Lucero, Exequiel Scarel, Diego Torres y Enzo Lucero, orientada a defraudar al Estado mediante el mal uso de los recursos de las mencionadas dependencias.
















