La Cámara alta transformó en ley la propuesta de Inocencia Fiscal II, una herramienta fundamental para que la gestión actual consiga que los contribuyentes integren al sistema bancario los dólares que hasta ahora permanecían al margen.
La votación final culminó con 44 sufragios a favor y 23 en contra, resultado consolidado por el apoyo de los bloques de La Libertad Avanza, el PRO, la Unión Cívica Radical y otros espacios provinciales.
Este triunfo legislativo representa un avance significativo para el oficialismo en términos de agenda, aunque el gobierno tuvo que negociar con sus aliados para incluir en el futuro el tratamiento de la ley de biocombustibles.
El propósito central de esta modificación a la Ley de Inocencia Fiscal II radica en fomentar que las divisas que se encuentran fuera de la economía formal sean reinsertadas dentro del circuito financiero nacional.















