El arribo del Papa León XIV a nuestro país generó un enfrentamiento entre la gestión porteña y los responsables de la Marcha del Orgullo. La tensión surgió a raíz de una prohibición de realizar actos en la vía pública entre el 6 y el 13 de noviembre, la cual provocó que el colectivo LGBTI se negara a modificar la fecha de su evento, originalmente agendado para el día 7.
Por medio de un decreto oficial emitido este viernes, la administración capitalina dictaminó que, durante esa semana, queda vedada la realización de eventos o celebraciones en espacios abiertos, exceptuando las ceremonias y tareas de seguridad vinculadas a la agenda oficial del Sumo Pontífice.
Representantes del Gobierno local justificaron esta decisión señalando que se trata de un esquema excepcional motivado por el masivo operativo de seguridad y logística que exige la presencia de León XIV, quien estará en Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre.














