La administración provincial ha elevado a la Legislatura una propuesta denominada “Programa de Desendeudamiento y de Incentivo al Consumo Familiar”. El objetivo central es regularizar la situación económica de las familias puntanas y estimular la actividad comercial mediante un esquema de ventajas fiscales otorgadas a las entidades financieras que faciliten condiciones de pago más accesibles.
La normativa consta de dos ejes principales: uno orientado al saneamiento de deudas morosas y otro diseñado para potenciar las compras en negocios de la región. El Ejecutivo sostiene que, al reducir el peso de las cuotas y flexibilizar los plazos, las familias recuperarán liquidez, lo que derivará en un mayor consumo interno y un impulso positivo para la economía de San Luis.
El proyecto se estructura en 21 artículos y detalla los siguientes puntos clave:
1. Alcance de la medida: La iniciativa está dirigida a personas con domicilio en San Luis que mantengan deudas como consumidor final con bancos, empresas de crédito, fintechs o cualquier entidad autorizada por el BCRA. Para ser elegibles, las obligaciones deben tener una mora superior a los tres meses al momento de promulgarse la ley.
2. Propuestas de las entidades: Las instituciones que decidan participar deberán mejorar las condiciones actuales del mercado. Esto incluye ofrecer quitas sobre el capital o intereses, aplicar tasas más bajas, otorgar períodos de gracia, permitir la unificación de deudas y bonificar el cumplimiento en los pagos.














