El arranque del compromiso frente a Huracán resultó adverso para River. Con solo tres minutos en el cronómetro, Thiago Almada acusó un inconveniente físico en su pierna izquierda y solicitó ser reemplazado, dándole ingreso a Lucas Beltrán.
El jugador manifestó evidentes signos de dolor en su muslo izquierdo apenas comenzó el juego. Pese a que intentó mantenerse en el campo, su movilidad se vio limitada, lo que lo obligó a desplomarse sobre el césped y forzó al técnico Leonardo Ponzio a realizar la variante de inmediato.














