El gobernador Claudio Poggi elevó a la Legislatura una propuesta legislativa orientada a aliviar la situación financiera de las familias sanluiseñas y potenciar el mercado interno. Bajo el nombre de “Programa de Desendeudamiento y de Incentivo al Consumo Familiar”, el texto diseña un esquema de ventajas tributarias para bancos y entidades crediticias que optimicen las condiciones de pago de deudas y fomenten las ventas en negocios de la región.
La iniciativa combina dos ejes de acción: uno destinado a la reestructuración de obligaciones financieras de los ciudadanos y otro enfocado en dinamizar el gasto en comercios locales a través de promociones bancarias. Según se argumenta, la mejora en el perfil de deuda de los hogares dejará margen económico que, al reinvertirse en el consumo local, potenciará el circuito comercial de San Luis.
El proyecto estipula que el incentivo al gasto y la refinanciación funcionan como pilares complementarios. Mientras el primero alivia la presión de las cuotas mensuales, el segundo brinda herramientas para que el dinero circule dentro de las fronteras provinciales. La participación del sector financiero es clave para mitigar el sobreendeudamiento y fortalecer la actividad económica, según sostiene el Ejecutivo en los fundamentos de la medida.














