El gobierno local de las Islas Malvinas resolvió otorgar una prórroga de cinco años a los permisos vigentes para tareas de extracción y prospección petrolera en el lecho marino, un movimiento que ocurre en un escenario de marcada tirantez con la Argentina.
Con el aval explícito de Londres, esta determinación garantiza que las firmas que ya operan en la región mantengan sus proyectos de exploración y explotación a lo largo de dicho periodo.

Asimismo, se estableció la posibilidad de sumar dos años adicionales al plazo, siempre que las compañías logren concretar las tareas y cronogramas previamente definidos.
Cheryl Roberts, miembro de la Asamblea Legislativa isleña con responsabilidades en las carteras de Industria, Comercio y Recursos Minerales, declaró que estas renovaciones otorgan certidumbre a los operadores para seguir con sus inversiones, remarcando que se trata de recursos propios que deben aprovecharse.
Este anuncio se da a conocer en momentos donde la gestión argentina endurece sus medidas contra las entidades que trabajan en el área sin contar con el consentimiento del Estado nacional, calificando como ilegítimas todas las autorizaciones emitidas desde el archipiélago.














