Un análisis realizado por la Fundación Libertad, basado en las partidas presupuestarias provinciales previstas para 2026, identificó a San Luis como la provincia que requiere menos inversión para mantener a cada uno de sus representantes legislativos.
Este relevamiento detalla los fondos operativos asignados a las cámaras parlamentarias al contrastarlos con la cantidad total de senadores, diputados y el personal afectado a las estructuras en cada una de las 24 jurisdicciones, incluyendo formatos unicamerales y bicamerales. A nivel nacional, los distritos contemplan un gasto total de $1.835.300 millones para estas funciones, con una media de $1531 millones anuales por cada legislador.
En el caso puntano, el presupuesto legislativo es de $9.147.622.054. Al dividir esta cifra entre sus 52 representantes, el costo promedio anual por banca es de $175.915.809, consolidándose como la marca más económica en comparación con el resto del país.
Tras conocerse los resultados, el mandatario provincial Claudio Poggi utilizó sus redes sociales para valorar el desempeño: “La Provincia de San Luis con la Legislatura más austera de todas las provincias argentinas. Muy bien por nuestra Legislatura Provincial”, manifestó.
La Fundación Libertad ejecuta este estudio desde el año 2018 para auditar la inversión que los Estados provinciales destinan a sus poderes legislativos.
Es importante aclarar que este indicador no refleja el salario de bolsillo de los legisladores. La fórmula divide el presupuesto total del área por la cantidad de bancas, por lo que incluye salarios de diputados y senadores, junto a los costos de asesores, personal administrativo, secretarías y otros gastos corrientes de funcionamiento.
Respecto a cómo se distribuyen los gastos, existen brechas considerables. Tucumán encabeza el listado de mayor costo por representante con $3725 millones anuales, escoltada por la Ciudad de Buenos Aires ($3402 millones) y Chaco ($3057 millones).
En el extremo opuesto, junto a San Luis ($176 millones), se encuentra Santiago del Estero con $206 millones. El informe destaca que estas disparidades resultan muy marcadas incluso entre provincias con esquemas de trabajo de similar envergadura.
Otro punto analizado es qué porción del presupuesto total ocupa la Legislatura. En el promedio nacional, el gasto parlamentario alcanza el 1,15% del presupuesto global de las provincias.















