La noticia le llegó durante la mañana del 30 de marzo mientras descansaba tras su jornada laboral, a través de un llamado de su hermana, Paula, quien le comunicó que había sido seleccionada en el sorteo habitacional. Sol, quien también se desempeña en labores particulares, relató que se había anotado entre febrero y marzo con la ilusión de alcanzar el sueño de la casa propia.
La edificación se emplazará en el barrio 600 Viviendas de La Punta, zona donde reside actualmente junto a su progenitor y su pequeño. Mantenerse en este sector es fundamental para ella, ya que le permite continuar cerca de su padre —quien padece una discapacidad—, así como de su empleo, la institución educativa de su hijo y el entorno familiar del niño. Además, representantes del Gobierno ya efectuaron una inspección en el terreno para confirmar la aptitud del sitio y el acceso a suministros básicos como electricidad y agua.