Lali Espósito encaró su tercera presentación del año en River siendo consciente de que se trataba de un broche de oro. Aunque se reservó el anuncio para el desenlace, destacó haber completado ocho estadios en poco más de un año, incluyendo tres llenos totales en el Monumental.
La jornada del 26 de septiembre selló el final de la gira “No vayas a atender cuando el demonio llama”. El evento condensó la esencia de su propuesta durante los últimos dieciocho meses: un despliegue de pop multitudinario, pinceladas de ironía, provocaciones calculadas y una vulnerabilidad poco frecuente en este tipo de espectáculos de gran escala.

Lali Espósito culminó su tour con un tercer River, sumando un total de ocho estadios con localidades agotadas en apenas un año (Crédito: RS Fotos)
Existía incertidumbre por el pronóstico de lluvias, pero finalmente el tiempo acompañó. Tras saltar al escenario pasadas las 21, la artista celebró: “La buena noticia, entre muchas esta noche, es que no llueve. Vean este clima”. El público, que ya lucía velos de novia improvisados con luces, la recibió con el clásico cántico futbolero dedicado a la cantante.
El arranque fue al ritmo de “Lokura”, con una coreografía masiva. Tras lucir un abrigo de plumas, Lali dio paso a temas como “Sexy”, “Mejor que 2 son 3”, “Tu Novia II” y “N5”. Todo el bloque mantuvo una estética cuidada con fuego, pantallas monocromáticas y un numeroso cuerpo de baile.
La estrella pop le puso punto final a su gira “No vayas a atender cuando el demonio llama” ante un Monumental repleto.














