El gobierno municipal de Villa Mercedes llevó a cabo una jornada de destrucción de rodados que permanecían en los predios de secuestro desde hacía tiempo sin que sus titulares los reclamaran. Tras completar los pasos legales y administrativos pertinentes, se procedió a la eliminación definitiva de estos vehículos y caños de escape para retirarlos del parque automotor.
La actividad se desarrolló este martes con la supervisión del intendente Maximiliano Frontera, logrando la compactación de 381 motocicletas, 40 automóviles y 80 tubos de escape alterados. Mientras que las motos permanecían retenidas en un rango de dos a cinco años, algunos de los autos llevaban hasta una década ocupando espacio en las instalaciones comunales.

La mayoría de los motovehículos habían sido incautados por conductores que realizaban picadas o maniobras riesgosas, mientras que los rodados mayores fueron retirados mayoritariamente tras controles de alcoholemia positiva.



















