La justicia cordobesa, a través del Juzgado de Familia de 2° Nominación, ordenó que un niño de tres años sea devuelto a su ciudad de origen, Bogotá, luego de haber sido llevado a nuestro país por su progenitora sin contar con el consentimiento del padre.
El magistrado determinó que el domicilio habitual del menor se encontraba en la capital colombiana antes de que su madre decidiera trasladarlo a la Argentina de forma unilateral. El fallo estipula que el retorno debe ejecutarse bajo un esquema de protección estricto que garantice un "regreso seguro".
Puesto que la madre es la figura de apego principal y manifestó su intención de viajar con él, el juez Gabriel Tavip dictaminó que el pequeño retorne en compañía de ella. El niño permanecerá bajo la guarda provisoria de la mujer mientras la justicia colombiana define los aspectos centrales sobre la responsabilidad parental.














