Diego Torres buscó defenderse en la sesión judicial donde se evaluaba su encarcelamiento, luego de que la Fiscalía pidiera su prisión preventiva. En una declaración que se extendió por más de dos horas, ratificó los hechos que los investigadores atribuyen a la ex legisladora Anabela Lucero y a Joaquín Beltrán, ex administrador del Molino Fénix y pareja de la dirigente, quienes enfrentan acusaciones por diversos delitos de corrupción.
Los fiscales valoraron la información aportada por el imputado. Tras la audiencia, que finalizó después de las 20:30, el juez Santiago Ortiz determinó que Torres cumpla arresto domiciliario durante un periodo de sesenta días.
Al ser confrontado con pruebas audiovisuales que mostraban el traslado de muebles desde el Complejo Molino Fénix en una camioneta, el acusado admitió haber participado en la maniobra. Confirmó que dichos bienes fueron llevados al local partidario ubicado en Pringles y Bolivia, utilizado como base de operaciones para las campañas de Lucero y de Jorge “Gato” Fernández, candidato a gobernador del PJ.
Torres sostuvo que las órdenes provenían directamente de Lucero y Beltrán, a quienes calificaba como sus superiores. El imputado relató que, tras notificar a Lucero mediante una fotografía que la descarga del mobiliario había concluido, ella le respondió ordenando que finalizaran las tareas.

















