De acuerdo con un reporte divulgado este martes por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la superficie dedicada a la siembra de coca en territorio boliviano subió de 34.000 hectáreas en 2024 a 36.400 el año pasado.
Este volumen implica un exceso de 14.400 hectáreas, considerando que la normativa nacional autoriza un máximo de 22.000 para fines ancestrales, como el consumo ritual, infusiones o el masticado tradicional. Se trata del tercer periodo anual consecutivo en el que se observa una expansión de los sembradíos.
La delegada de la UNODC en el país, Mónica Mendoza, expuso los resultados del Monitoreo de Cultivos de Coca 2025 en un acto realizado en la Cancillería, que contó con la presencia de funcionarios del gabinete del presidente Rodrigo Paz y miembros del cuerpo diplomático.
















