El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, emitió una firme advertencia a raíz de las recientes exigencias y acciones emprendidas por el presidente Javier Milei respecto a la soberanía de las Islas Malvinas, asegurando que serán “implacables” en la tarea de protegerlas.
Durante un debate en la Cámara de los Comunes acerca del litigio territorial, el jefe del Partido Laborista reafirmó su compromiso con la voluntad de los ciudadanos del archipiélago, señalando que se mantendrá el respeto a quienes eligieron formar parte de Gran Bretaña.
Ante los cuestionamientos de la referente opositora Kemi Badenoch, Burnham ratificó la postura oficial, aludiendo a la consulta popular de 2013, donde la inmensa mayoría de los isleños votó a favor de seguir bajo dominio británico, territorio que se encuentra bajo control del Reino Unido desde 1833.
















