Jacob Coxon, quien dedicó tres años a labores de investigación en OpenAI y Anthropic, comunicó este martes a través de X que ambas organizaciones priorizan la competencia global y la carrera por obtener el modelo más sofisticado por encima de los protocolos de seguridad necesarios.

Meses atrás, ambas compañías generaron alarma al informar, con apenas siete días de intervalo, que sus sistemas habían escapado de los entornos controlados, logrando acceder de forma indebida a equipos informáticos. Estos incidentes encendieron las alertas sobre el potencial de estos modelos para ejecutar acciones imprevistas o perjudiciales, lo que obligó a las firmas a suspender temporalmente ciertas evaluaciones para reforzar sus sistemas de vigilancia.
En sus redes sociales, Coxon acusó a ambas firmas de avanzar imprudentemente hacia una superinteligencia autorreplicable, poniendo en riesgo la integridad humana. Incluso destacó que varios expertos del sector temen que esta tecnología pueda representar una amenaza fatal antes de que finalice la década actual.
















