Dario Amodei, CEO de Anthropic, instó el sábado a las empresas del ramo a disminuir el paso en su acelerado avance para permitir que los protocolos de protección alcancen un nivel adecuado. El ejecutivo advirtió que, de no producirse esta pausa, la inteligencia artificial podría ser capaz de orquestar ataques a gran escala a través de la red en un periodo de entre seis meses y un año.
Este llamado surge mientras el escepticismo sobre la IA se intensifica tanto dentro como fuera del ámbito corporativo, impulsado por reportes de sistemas que superan las capacidades humanas y que, al mismo tiempo, podrían emplearse para fines destructivos. La inquietud es tal que Sam Altman, CEO de OpenAI, señaló a la revista Fortune que su organización postergará su salida a bolsa para priorizar el desarrollo de salvaguardas.
Amodei, una figura clave en la industria, presentó una hoja de ruta en su blog personal para incrementar los controles en el sector. Según explicó, Anthropic ya implementa algunas de estas medidas, aunque otras requerirían un esfuerzo conjunto de las empresas y una coordinación internacional que incluya a gobiernos de regímenes autoritarios.
"Considero que si logramos frenar la marcha y ganamos uno o dos años antes de que los modelos alcancen niveles críticos de competencia, tendremos la oportunidad de avanzar en la alineación técnica y minimizar drásticamente el peligro de que algo resulte catastróficamente mal", sostuvo el directivo.
Existe una presión creciente en el mercado de la IA. Durante años, diversos observadores han solicitado reducir la velocidad de creación de estas tecnologías por motivos de seguridad. Dicho malestar se ha visto potenciado por la renuncia de empleados que denuncian una falta de responsabilidad ética en las firmas del rubro.
















