La embestida con vehículos aéreos no tripulados perpetrada por las fuerzas rusas contra diversos puntos de la geografía ucraniana próximos al lindero con Polonia impactó, entre otros blancos, a un convoy ferroviario que cumplía el itinerario Kiev-Varsovia, dejando a numerosos representantes políticos internacionales en una situación compleja.
El responsable de la diplomacia estonia, Margus Tsahkna, comunicó a través de la red social X que parte de su delegación quedó retenida en el puesto de control de Jagodyn-Dorohusk. Allí, la detonación de un dron causó un incendio que consumió una estación de servicio y varios vehículos de carga, impidiendo el egreso de su comitiva del territorio ucraniano. "La ofensiva rusa se recrudece y se aproxima peligrosamente a las fronteras de la OTAN y la Unión Europea; nuestra contestación debe estar a la altura", declaró.
















