A pesar de la alianza, los partidos subrayaron que mantienen visiones constitucionales distintas, estableciendo que cada territorio definirá su rumbo de forma autónoma y bajo sus propios plazos. Este acuerdo surgió tras un encuentro donde los participantes actuaron en su rol de figuras políticas, más allá de sus actuales responsabilidades de gestión en sus respectivas administraciones.

El pacto fue suscrito por John Swinney (SNP, Escocia), Rhun ap Iowerth (Plaid Cymru, Gales) y Michelle O’Neill (Sinn Féin, Irlanda del Norte), contando además con la participación de la líder de la oposición en la República de Irlanda y presidenta del Sinn Féin, Mary Lou McDonald.
El texto hace referencia explícita al impacto negativo del Brexit en la economía y las perspectivas de los ciudadanos. Los firmantes expresaron su deseo de integrarse a la Unión Europea y colaborar para restablecer y fortalecer sus vínculos con el bloque continental.
















