El enfrentamiento entre el Manchester United y el City, que terminó con un marcador favorable a los visitantes por 1-0, terminó sumergido en un debate tras confirmarse que el sistema de videoarbitraje cometió un error al convalidar el único tanto del encuentro.
La conquista ocurrió cuando el reloj marcaba el minuto 15 de la segunda mitad, instante en el que el atacante noruego Erling Haaland definió sin oposición en el área pequeña para sentenciar el resultado.
A pesar de que inicialmente se había sancionado una infracción, la intervención del VAR terminó validando la acción, permitiendo que el City sumara tres puntos fundamentales en el estadio Old Trafford, sosteniendo su racha perfecta y profundizando la crisis de su adversario de ciudad.
















