La apuesta de Lionel Messi por el sector inmobiliario de Miami ha sido interpretada como un faro para deportistas, hombres de negocios y directivos globales que persiguen un equilibrio entre rentabilidad, residencia y calidad de vida.
Desde su desembarco en el Inter Miami, el referente rosarino ha consolidado un portafolio de bienes raíces de lujo en el sur del estado, reafirmando el papel de esta metrópoli como un polo de atracción para el capital foráneo.
Dentro de sus adquisiciones sobresale una propiedad a la vera del canal en Fort Lauderdale, por la cual desembolsó 10,75 millones de dólares en septiembre de 2023.
El inmueble dispone de diez habitaciones, nueve baños, piscina, área de spa, gimnasio y dos embarcaderos, extendiéndose sobre un lote con unos 52 metros de costa directa.
A dicha compra se integran otras tenencias en Sunny Isles Beach y un paquete de cuatro departamentos en un complejo moderno de Brickell, donde se estima que una de las unidades rondó los 7,5 millones de dólares.
El movimiento del futbolista se encuadra en una tendencia más vasta: Miami se ha posicionado como un refugio predilecto para colocar dinero en activos dolarizados, destacándose un incremento constante en la participación de inversores argentinos.

















