El conflicto bélico por la soberanía de este territorio en el Atlántico Sur tuvo una duración de 10 semanas y ocurrió en 1982.
El mandatario argentino, Javier Milei, ha intensificado el reclamo territorial, enfocándose particularmente en una iniciativa de extracción de hidrocarburos impulsada por capitales británicos e israelíes en las proximidades del archipiélago.
Milei impulsa una normativa que busca impedir la explotación de recursos naturales sin el aval del Estado argentino, proponiendo incrementar las penas existentes hasta alcanzar las dos décadas de cárcel.
En este marco, la administración nacional inició acciones legales contra la compañía israelí Navitas debido a sus trabajos de exploración en un yacimiento frente a las costas malvinenses.
















