De acuerdo con los registros legales, el 12 de agosto de 2023, Emily Normandin-Parker solicitó un vehículo de la plataforma para regresar a su hogar acompañada de una amistad, quien se descompuso y vomitó dentro del rodado.
Los progenitores de la víctima afirmaron que el conductor detuvo el vehículo al costado de la ruta y forzó a ambas jóvenes, quienes se encontraban bajo los efectos del alcohol, a abandonar el auto; poco después, Normandin-Parker fue arrollada por otro coche y falleció.
Por su parte, Uber sostuvo que el trabajador operaba como un contratista independiente, deslindándose así de cualquier responsabilidad por lo ocurrido.
"Creyó que Uber la trasladaría a salvo"
"Emily actuó tal como la aplicación sugiere a sus clientes: tomó la medida prudente de no conducir y depositó su confianza en Uber para volver a su domicilio sin riesgos", manifestaron los padres sobre su hija, quien había obtenido su título universitario en la UCLA.

















