Saltar al contenido
La Voz de Cuyo main
Estamos haciendo - Viviendas
Mundo

Dinamarca y Nuuk reafirman el control sobre Groenlandia tras alcanzar un pacto de seguridad con Washington

Las autoridades danesas y groenlandesas sostienen que el pacto militar con el gobierno de Donald Trump respeta la soberanía de la isla y el derecho a la autodeterminación, a la vez que bloquea la influencia de China y Rusia. El documento será ratificado durante la Asamblea General de la ONU y deberá pasar por el proceso parlamentario correspondiente.

Por Redacción
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, el líder del gobierno de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, visitan Qoornoq, Groenlandia, el 6 de septiembre de 2026.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, el líder del gobierno de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, visitan Qoornoq, Groenlandia, el 6 de septiembre de 2026.

La integridad soberana de Groenlandia, que funciona como un territorio autónomo bajo administración danesa, permanece intacta pese al reciente acuerdo anunciado el viernes por Donald Trump. El convenio amplía las capacidades militares de Estados Unidos en la zona, una postura respaldada este 19 de septiembre por los líderes tanto de Copenhague como de Nuuk.

"El pacto confirma la soberanía del Reino de Dinamarca, garantiza la integridad territorial y respeta la capacidad de los groenlandeses para autodeterminarse", afirmó en sus redes sociales el presidente autonómico, Jens-Frederik Nielsen, quien añadió que el entendimiento favorece tanto la seguridad común como el progreso económico del país.

Aunque los términos exactos se mantienen bajo reserva, las tres partes confirmaron que el pacto permite a Washington fortalecer su presencia militar en la isla, estableciendo simultáneamente un veto explícito para que potencias rivales instalen sus propias bases en el territorio.

Históricamente, Dinamarca y Estados Unidos han compartido vínculos de defensa que permitieron el despliegue de tropas en la isla, una dinámica que tuvo gran peso durante la Guerra Fría. En la actualidad, la presencia estadounidense se limita mayormente a la base aérea de Pituffik, tras una etapa de recortes presupuestarios y de personal.

Tanto Dinamarca como Groenlandia ven en este documento una forma de frenar las reiteradas intenciones de Trump de adquirir la isla, un objetivo que el mandatario norteamericano ha planteado durante meses bajo el argumento de la seguridad nacional, sugiriendo incluso la posibilidad de tomar el control por cualquier medio necesario.

Esta distensión diplomática se gestó tras un preacuerdo con la OTAN alcanzado en enero pasado, el cual buscaba blindar la seguridad en el Ártico mediante la creación de un grupo de trabajo de alto nivel, cuyas deliberaciones concluyeron con el pacto revelado el viernes.

"Se espera que esta etapa de incertidumbre culmine en un compromiso que blinde la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte, fortaleciendo nuestra cooperación en la OTAN y Europa, siempre dentro de los márgenes territoriales de nuestro Reino", indicó Lars Lokke Rasmussen, ministro de Asuntos Exteriores danés, mediante un comunicado en Facebook.

Firma agendada para Nueva York

Pese a que Trump dio por hecho que el tratado estaba rubricado, la primera ministra danesa, Mette Fredriksen, aclaró que la firma formal tendrá lugar durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, entre el 22 y el 28 de septiembre de 2026.

"La semana entrante será clave para el futuro de Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos", señaló Rasmussen. Una vez estampado el sello oficial, el texto quedará sujeto a la validación legislativa de los organismos pertinentes para que adquiera plena vigencia jurídica.

Aunque la letra chica del contrato permanece en secreto, el discurso de la Administración estadounidense y las autoridades groenlandesas busca ratificar la jurisdicción sobre este territorio, al que el presidente Trump ha calificado despectivamente en el pasado como un simple bloque de hielo.

Los mensajes de Copenhague y Nuuk funcionan como un intento de calmar las aguas ante las recientes publicaciones de Trump en su plataforma Truth Social, donde afirmó que "Estados Unidos tendrá perpetuamente la facultad total de actuar en Groenlandia para garantizar tanto su defensa como la seguridad de nuestra nación".

De acuerdo con el mandatario, el compromiso es indefinido y debería prevalecer incluso ante un eventual escenario de independencia groenlandesa, un derecho que posee el pueblo local respecto a la Corona danesa.

Las voces oficiales de Copenhague y Nuuk han subrayado enfáticamente que Groenlandia no está en venta. "El pacto valida lo que hemos defendido desde el inicio: el respeto absoluto a la posición de Groenlandia y su derecho a decidir su propio destino", declaró el canciller groenlandés, Múte B. Egede, en una entrevista para la televisión pública danesa.

Veto a China y Rusia

La justificación de Trump para su constante interés en la isla se basa en preocupaciones de seguridad nacional, ante la posibilidad de que este territorio estratégico, ubicado entre Norteamérica y Europa, sea aprovechado por China o Rusia para avanzar en sus agendas militares o comerciales.

Groenlandia, con una población de aproximadamente 56.000 personas, se ha vuelto un punto de vital importancia debido a su enorme tamaño, sus yacimientos de minerales críticos y el deshielo polar, que facilita la apertura de nuevas rutas de navegación y aumenta la competencia geopolítica.

Washington manifiesta una especial inquietud por la expansión de las capacidades militares rusas y el crecimiento de la influencia china a través de proyectos de inversión en infraestructura, minería y telecomunicaciones.

En su primer mandato, Trump propuso a Dinamarca la compra de la isla. Tras ser rechazado, amenazó con tomar acciones militares unilaterales, ignorando el estatus de Dinamarca como socio clave dentro de la alianza atlántica (OTAN), que ambos países integran.

Un funcionario del Departamento de Estado, que pidió reservar su nombre, filtró a la agencia AP que el acuerdo prohíbe explícitamente cualquier infraestructura militar que no pertenezca a la OTAN y restringe el capital de naciones adversarias en la isla, marcando como prioridades el freno a Moscú y Beijing.

Hasta el momento, ni Dinamarca ni Groenlandia han confirmado oficialmente estos detalles, manteniendo una postura reservada sobre las cláusulas específicas y las obligaciones que impone el nuevo marco de seguridad.

Más noticias

Estamos haciendo -Salud