Según la Fiscalía, la ex diputada Anabela Lucero, el diputado Joaquín Beltrán y otros tres ex funcionarios del Molino Fénix y la Casa de la Música durante el mandato anterior, se habrían apoyado en terceros para concretar el fraude al Estado. La acusación detalla el uso de facturación apócrifa y la constitución de firmas pantalla para drenar dinero público hacia bolsillos privados.
El progreso de la causa judicial permitió imputar a cinco integrantes por asociación ilícita, administración fraudulenta y destrucción de pruebas, extendiéndose ahora a figuras empresariales relevantes de Villa Mercedes. La detención de Christian Becher responde a su rol definido como "esencial e insustituible" dentro del engranaje financiero, al cual se le atribuye la conversión de fondos estatales en ganancias particulares mediante documentos falsos. Enfrenta cargos por asociación ilícita y fraude contra la administración pública.
El fiscal José Olguín asegura haber reconstruido la ruta del dinero desde las arcas estatales hasta su destino final, confirmando la participación de los encausados Enzo Lucero, Exequiel Scarel y Diego Torres, sin descartar que la lista de involucrados crezca.
Becher habría utilizado seis sociedades bajo su órbita para emitir comprobantes por prestaciones jamás efectuadas entre 2019 y 2023, periodo bajo la administración de Alberto Rodríguez Saá. Los cheques emitidos por el Molino Fénix eran cobrados por el empresario para cancelar deudas y adquirir combustible para su estación de servicio, Combustibles Argentinos.
















