La Unión Demócrata Cristiana (CDU), liderada por el canciller Friedrich Merz, ha sufrido un revés electoral devastador, según indican los sondeos a pie de urna. La formación se encuentra acorralada por el ascenso de la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) y por la competencia de diversas agrupaciones de izquierda.
En el estado nororiental de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, se estima que la AfD alcanzará el 38% de los votos. Este resultado ocurre apenas quince días después de que la agrupación ultraderechista lograra su mejor desempeño histórico en Sajonia-Anhalt.
La CDU de Merz logró apenas un 5%, un margen mínimo para conservar representación en esta región mayoritariamente rural, lo cual incrementa las tensiones sobre su gestión, que ya se encontraba bajo cuestionamiento.
En el marco de la jornada electoral del domingo, el partido izquierdista Die Linke encabeza las proyecciones en Berlín con el 26%, escoltado por la CDU y la formación de Los Verdes.
El ambiente en el búnker de la CDU en la capital fue de desconcierto y lamentos cuando se divulgaron las cifras de ambos comicios.
Tras conocerse los datos, Merz calificó de "desastre" el resultado obtenido en Mecklemburgo-Pomerania Occidental durante su intervención pública.
Pese a ello, el canciller adoptó una postura firme al señalar la urgencia de aplicar cambios para afrontar la crisis económica del país y la creciente polarización social, insistiendo en que el camino no es volver al pasado.
















