La administración de los Estados Unidos se opuso formalmente a la solicitud planteada por Cilia Flores, cónyuge de Nicolás Maduro, quien buscaba obtener el beneficio de la prisión domiciliaria. El Ejecutivo justificó su postura alegando que la imputada constituye un peligro para la sociedad y presenta una posibilidad elevada de intentar evadir la justicia.
De acuerdo con un escrito elevado por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Flores podría recibir una pena de al menos 40 años de prisión si fuera condenada. Según informes de CNN y Noticias Argentinas, esta sanción representaría un aliciente significativo para escapar, situación que se agrava por el hecho de que la procesada cuenta con 69 años de edad.
Tanto ella como Maduro rechazan los cargos de narcotráfico, corrupción y blanqueo de capitales que pesan en su contra.
Los representantes del Ministerio Público resaltaron que los involucrados hicieron uso de una violencia desmedida para sostener sus actividades ilícitas, llegando a planificar raptos, agresiones físicas y homicidios.















