La Santa Sede comunicó que, este sábado, el máximo jerarca de la Iglesia católica instó a los fieles franceses a colmar sus necesidades interiores a través de Cristo, transformando sus creencias en un faro de optimismo para quienes los rodean.
En el transcurso de la eucaristía llevada a cabo en la Plaza de la Concordia de París, el líder religioso describió a Jesús como un "manantial de agua viva". Asimismo, instó a los diversos sectores de la comunidad cristiana, incluyendo a familias, jóvenes y catecúmenos, a difundir la palabra evangélica en lugares marcados por el aislamiento, el abatimiento y la aridez del espíritu.














