Christian Becher lleva una semana recluido en el Servicio Penitenciario Provincial tras ser imputado por fraude a la administración pública y asociación ilícita. Según el Ministerio Público Fiscal, el acusado fue una pieza clave y necesaria para el desvío de fondos públicos del Molino Fénix, maniobra en la que también se encuentran involucrados la dirigente albertista Anabela Lucero, su pareja y diputado Joaquín Beltrán, además de Enzo Lucero, Exequiel Scarel y Diego Torres.
Para la Fiscalía, la detención de Becher resultó indispensable dado que empleó la infraestructura de sus propias compañías para ejecutar el plan delictivo, siendo su participación el medio fundamental para extraer los recursos estatales.

Durante la jornada de hoy, la defensa solicitó que se revise la medida de coerción, objetando la falta de solidez en la resolución del juez de Garantía N° 4, Santiago Ortiz. El abogado subrayó que Becher no compartía la misma situación procesal que los otros implicados, ya que carecía de acceso al Molino Fénix y no ostentaba cargos públicos, por lo que no habría motivos para alegar riesgos de entorpecimiento. Asimismo, destacó que el acusado cuenta con arraigo laboral y familiar, mencionando que la separación está afectando las terapias médicas de uno de sus hijos.















