En el marco del balotaje presidencial en Brasil, el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, se imponía sobre el senador de la oposición, Flávio Bolsonaro, justo antes de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) decidiera frenar la publicación de los cómputos tras la extensión del plazo de votación hasta las 19 horas.
El reporte oficial emitido a las 17:06 indicaba que el aspirante del Partido de los Trabajadores (PT), Lula, sumaba el 57,66% de los sufragios, contabilizando 193.574 votos. Por su parte, el candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del exjefe de Estado, Flávio Bolsonaro, obtenía el 42,34%, equivalentes a 142.169 votos.
A pesar de que existía una brecha de 51.405 sufragios, este conteo representaba solamente el 0,25% de las mesas de votación, una cifra insuficiente para determinar una tendencia firme. En aquel entonces, se habían escrutado 1225 de las 499.248 secciones habilitadas, sumando un total de 335.743 votos válidos.
La pausa en la difusión de datos surgió tras la determinación del magistrado Cristiano Zanin, integrante del Supremo Tribunal Federal (STF), quien ordenó prolongar la jornada, la cual originalmente cerraba a las 17 horas.
















