Lionel Messi figuró nuevamente entre los aspirantes a obtener su noveno Balón de Oro, galardón que finalmente fue otorgado a Harry Kane para la temporada 2026. Pese a no estar presente en el evento londinense, el jugador de 39 años se mantuvo como un referente central del certamen, avalado por su actuación histórica en la Copa del Mundo, donde convirtió ocho tantos defendiendo la camiseta argentina, lo que le permitió quedar en la quinta posición del conteo.
Su trayectoria en el máximo reconocimiento individual del deporte ha cimentado un dominio sin precedentes, acumulando ocho estatuillas y 14 presencias entre los tres mejores. A lo largo de 16 años, contabilizando desde su nominación inicial en París hasta su último triunfo, Messi convirtió su asistencia a la ceremonia de France Football en un hábito que transformó las estadísticas históricas de este premio global.
El vínculo del deportista con este reconocimiento se originó en diciembre de 2007. Con apenas 20 años, se posicionó en el tercer escalón de la terna, superado solo por el brasileño Kaká y el portugués Cristiano Ronaldo. Al año siguiente, en 2008, subió un peldaño hasta la segunda colocación, iniciando así el ciclo de mayor superioridad jamás visto desde la creación del galardón en 1956.
En 2009, tras conquistar el triplete de títulos con el FC Barcelona, el delantero se alzó con su primer Balón de Oro con una ventaja histórica en la votación, al conseguir 473 puntos de un máximo de 480. Dicha premiación coincidió con el inicio de la asociación entre el trofeo y la FIFA, lo que trasladó las galas anuales a Zúrich.

















