Guadalupe Torres es la otra figura central en el suceso protagonizado por Aarón Muñoz, un niño de 10 años que se presentó en el emprendimiento familiar ubicado en su domicilio del barrio Serranías Puntanas para solicitar unas flores para su mamá. Ella accedió de inmediato, sin sospechar que un acto de amabilidad cotidiana alcanzaría a tantas personas.
Tras publicar el registro visual en sus redes, la joven no tenía expectativas de que el material se difundiera masivamente ni que la historia cautivara a audiencias de diversas localidades. “Su comportamiento me emocionó profundamente. Decidí publicarlo porque me pareció encantador y mis padres compartieron esa visión, pero jamás imaginé que se volvería viral”, expresó Torres en una entrevista con El Chorrillero.
La joven confesó que el alcance del video superó sus proyecciones. Fue destinataria de numerosos mensajes y, con el correr de los días, tuvo la oportunidad de reunirse personalmente con los protagonistas de aquella escena captada por las cámaras del negocio.
















